Cámaras de Seguridad en Valledupar

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Por: Carlos Augusto Rojas C.

Hace dos meses aproximadamente dediqué mi comentario de los jueves en Caracol radio a la seguridad ciudadana e hice alusión a la fabulosa herencia que en este campo le va a dejar el alcalde Fredys Socarrás a su sucesor: las cámaras de seguridad y la Policía Metropolitana, que está anunciada para el año 2016

Hoy vuelvo específicamente con el tema de las Cámaras de Seguridad, porque ya estamos siendo testigos de la siembra de los postes en calles y avenidas de Valledupar para instalar esos modernos aparatos con los cuales se va a monitorear toda la ciudad para contrarestar el delito, permitiendo la identificación, captura y judicialización de los delincuentes.

En las grandes ciudades del país y del mundo, las cámaras de seguridad han sido fundamentales para el esclarecimiento de miles de delitos. Recordemos, por ejemplo, el lamentable episodio del asesinato hace dos años de un funcionario de la DEA en Bogotá a manos de una banda de taxistas, que rapidamente fueros capturados y extraditados a Estados Unidos donde hoy purgan condenas de 30 y 40 años.

camaras-de-seguridad-(5)Los cambios sociales y económicos que ha experimentado Valledupar al pasar de un pequeño pueblo a una ciudad intermedia y la llegada de gente marginada y expulsada de su propio entorno por la violencia, ha traído como consecuencia la alteración de la apacible vida que disfrutaban los habitantes de los barrios tradicionales, donde era costumbre que las familias, vecinos y amigos se congregaran en las terrazas de sus casas al finalizar el día para arreglar el país y hablar de lo divino y lo humano. Eso se volvió riegoso ante la arremetida de los bandidos en moto.

Esa triste realidad no es, por supuesto, solo de Valledupar: la inseguridad es un flagelo que azota a todas las ciudades de Colombia y de los países en vía de desarrollo. Los únicos países que han logrado erradicarla son los del primer mundo, y no completamente en todos ellos.

La buena noticia para Valledupar es que los delincuentes la van a tener dura de aquí en adelante. El alcalde Fredys Socarrás dijo el día de la instalación del primer poste en la avenida Simón Bolivar o Los Cortijos, frente al colegio CASD, que los bandidos van a tener que irse para otra parte porque las 290 cámaras de seguridad les van a hacer la vida imposible.

Y agregué yo en twitter ese mismo día que esas cámaras, con tecnología de punta, van a grabar no solo la cara, el cuerpo, los vehículos de los hampones, sino hasta su propia alma. Y les recuerdo a ellos que las imágenes captadas por las cámaras constituyen elementos materiales probatorios en el proceso de su judicialización.

Todas las cámaras estarán en pleno funcionamiento en octubre próximo, día y noche. Son 290, costaron 10 mil 600 millones de pesos, de los cuales el municipio de Valledupar aportó el 25 %, o sea 2 mil 700 millones de pesos aproximadamente. Tienen garantizado un plan de mantenimiento a través de la empresa UNE, especializada en semaforización, cámaras de seguridad y otros equipos de uso en las ciudades modernas. Los sitios de instalación se determinaron tras un minucioso estudio de georeferenciación por delitos.

El proyecto de las cámaras de seguridad es una realidad tras suscribirse dos convenios, uno entre el municipio de Valledupar y el ministerio del Interior con el FORPO, Fondo Rotatorio de la Policía Nacional, y otro entre el mismo ministerio con la empresa UNE. Los policías encargados de monitorear las cámaras ya fueron capacitados.

 

Todo está listo pues para que Valledupar viva una nueva historia en materia de seguridad ciudadana, con una policía mejor dotada, cuadrantes en plena actividad, y ahora cámaras de seguridad. Sigue siendo necesaria, logicamente, la colaboración de los ciudadanos.

A los atracadores, a los bandidos, a los asesinos, les llegó la hora. Es mejor que regresen a sus lugares de orígen, pues la gran mayoría no son vallenatos. La gente de aquí es esencialmente buena, noble, no le hace mal a nadie, es gente alegre, un poco parrandona, bohemia digamos, pero no anida en su alma el próposito de herir o matar a nadie por un celular. De modo que váyanse, señores delincuentes, si es que se les puede decir señores, déjennos volver a disfrutar de esta hermosa y mágica ciudad, bajo cuyo cielo todos somos vallenatos. Si se quedan más tiempo haciendo sus fechorías, ya saben los que les espera.

Un feliz día para todos !

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