Carta Aclaratoria

AlbertoPor Alberto Muñoz Pañaloza
Valledupar, 22 de julio de 2016

 

Periodista
ANA MARÌA FERRER
Directora
DIARIO EL PILÒN

Ciudad

 

Atento saludo:

He leído, con sumo interés, el editorial, La Filarmónica del Cesar necesita apoyo, publicado en la edición de la fecha, en el cual destaca el estreno de la Orquesta Filarmónica del Cesar, a cargo del Músico Diego Rivero, prestante profesional cuya iniciativa constituye otra siembra  benéfica para el cultivo de la música, como manifestación cultural prevalente en nuestra territorialidad, para la educación de niños, niñas y jóvenes, al tiempo que para la formación de públicos y la apreciación de formas y partes contenidos musicales diferentes al vallenato en procura de enriquecerlos desde la interculturalidad y fortalecer lo nuestro a partir de dicha contribución. En su contenido, hizo referencia al programa cultural Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Valledupar, en desarrollo del proyecto, ejecutado mediante convenios anuales, entre la Fundación Nacional Batuta y el Municipio de Valledupar, desde 2012 hasta el 31 de diciembre de 2015, con el apoyo de la Fundación Carboandes, en virtud de lo cual es dable hacer las siguientes precisiones:

  • El 13 de diciembre de 2012, en la Catedral de Valledupar, hizo su presentación inicial la Orquesta Sinfónica  Infantil y Juvenil de Valledupar, y fue firmado el convenio marco entre la Alcaldía de Valledupar y la Fundación Nacional Batuta. En 2013, protocolizado el Convenio de Cooperación, a través del cual la Alcaldía hizo un aporte económico de $159 millones de pesos. Un día antes, en el sitio Web de Alcaldía de Valledupar, fue publicada la información del concierto y respecto de la Orquesta se manifestó lo siguiente: “La Fundación Batuta hace presencia en Valledupar desde el año 2002, cuando inició la conformación de la Preorquesta Sinfónica en la Casa de la Cultura y ha continuado con su labor musical a través de dos componentes: las preorquestas sinfónicas, proyecto apoyado por el Departamento de la Prosperidad Social –DPS-y el componente sinfónico (Orquesta Sinfónica) que apoya el Ministerio de Cultura en su montaje, pero que a partir del año 2013, asumirá su patrocinio la Alcaldía de Valledupar. Valledupar es, junto a Barranquilla y Cartagena, una de las nuevas ciudades con proyecto sinfónico a nivel regional organizado por la Fundación Batuta, que se integran a los proyectos fortalecidos de Sincelejo y Santa Marta.”
  • El 9 de diciembre de 2013, el Diario El Pilón, destacó el concierto que la Orquesta Sinfónica de Valledupar, ofreció el martes 10 de diciembre, en el Auditorio Consuelo Araujo Noguera, de la Biblioteca Departamental,Un evento en el que también estarán presentes los miembros del Coro y Taller  Ensamble, representativo de Valledupar y Codazzi, que contará con 120 artistas en escena. En cuanto a la Orquesta, el director aseguró que hace más de un año que vienen trabajando y que es mucha la aceptación que ha tenido entre los jóvenes. Tanto, que aunque el cupo es de 80 personas, en este momento hay más de 90 miembros, 40 de los cuales ya siguen un proceso dentro de la institución y 50 que están conociendo el grupo y mostrando su talento para iniciar como miembros oficiales.”
  • En 2014, continuó el proceso con presentaciones en Instituciones Educativas, en corregimientos y en el mes de junio, la Fundación Nacional Batuta, dispuso el cambio de Director e ingresaron nuevos integrantes. Fue un año de transición habida cuenta que hubo también cambios en la plana central de la Fundación. El 13 de septiembre de 2014, en la edición nacional del periódico “El Tiempo”, se publicó: “Por una de las ventanas del segundo piso de la Casa de la Cultura de Valledupar, los niños de la Fundación Batuta fueron los primeros que vieron a Juanes cuando llegó a este sitio de la capital del Cesar. Miraban atónitos y sin empujarse. No le avisaron a nadie, solo sonreían. (Vea imágenes del evento) Acababan de terminar un taller de la Fundación Mi Sangre, del artista paisa, que empezó a las 8 a. m. y que incluyó una actividad relacionada con el empoderamiento y con el aporte de Capelle ideas para mejorar su ciudad. Fueron 85 niños y jóvenes de entre 9 y 20 años, que hacen parte de la Banda Musical Juvenil de la Casa de la Cultura, de la Urbanización Nando Marín, Jóvenes de Fundina, Academia El Turco Gil, Plataforma Juvenil Municipio de Valledupar, Fundación Rafael Escalona y Fundación Batuta, que se dividieron en tres grupos y empezaron a empoderarse de arte y positivismo, antes de ver a su ídolo.” La Orquesta Infantil y Juvenil, acompañó al cantante Juanes, en su presentación en el Parque de la Leyenda Consuelo Araujo Noguera, el 14 de septiembre de 2014.
  • En 2015, la Orquesta avanzó de manera significativa y reinició la realización de conciertos y un programa especial, la Escuela de Padres. Fue ejecutado el Convenio de Cooperación No. 44 de 2015, por valor de $117.000.000, hasta el 31 de diciembre de 2015. En la página Web de la Fundación Nacional Batuta –fundacionbatuta.org/v2/c.php?id=34 puede usted conocer que “En estos años de trabajo, los principales aliados de la FNB que aportan al desarrollo de las orquestas infantiles y juveniles han sido Ministerio de Cultura, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ecopetrol, las Alcaldías Locales de Ciudad Bolívar, Kennedy y Puente Aranda en Bogotá, Tecnocentro Somos Pacífico (Secretaría de Cultura de Cali), Alcaldía de Ipiales, Fundación Caucamerata, Alcaldía de Quibdó, Findeter, Alcaldía de Sincelejo y Alcaldía de Valledupar.”
  • La  Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Valledupar, desarrolló en 2015 todas las acciones, formativas, de práctica, académicas y de proyección, propuestas en el plan anual y en el marco del convenio ya indicado. Realizó presentaciones en el Guarapera Plaza Comercial, en la Casa de la Cultura Municipal “Cecilia Caballero de López”, en la Biblioteca Departamental y en diversas instituciones educativas.

En orden con lo anterior, confiado en no tener que invocar derechos constitucionales ni otra normatividad vigente, le solicito rectificar parte del “sustento” del editorial pre descrito, en relación con afirmaciones, que no se fundan en la verdad, sobre la gestión del Alcalde Fredys Socarras Reales –y su obra de gobierno- en el caso de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Valledupar:

  1. que el gobierno municipal aportaría 200 millones de pesos anuales, que finalmente se convirtieron en 89 millones (…)”. El Municipio de Valledupar aportó cerca de $300 millones de pesos, de manera directa y por gestión contribuyó –en grado sumo- al buen desarrollo del proyecto. Cedió además, el espacio en la Institución Educativa “Milciades Cantillo Costa”, donde opera el programa.
  2. Los 120 niños se quedaron sin Orquesta y los más 80 instrumentos guardados, dañándose, en un cuarto de San Alejo en el Colegio Milciades Cantillo.” Como en el caso de la comedia francesa Le Menteur (El Mentiroso) escrita por Pierre Corneille en 1643, Los muertos que vos matáis gozan de cabal salud.
  3. No es cierto que la llamada Orquesta Sinfónica del Cesar, nace “de las cenizas de la Orquesta Sinfónica”. Ocurrió todo lo contrario: es parte de la cosecha por la semilla sembrada por la Alcaldía de Valledupar y la Fundación Nacional Batuta, en el cuatrienio anterior, con la materialización del programa, toda vez que –gracias al mismo- arribó a nuestra tierra el joven, como promisorio músico profesional Diego Rivero, quien ha contado en entrevistas radiales que lleva un año en la organización del nuevo proyecto. Entonces, tiene ahí el Municipio de Valledupar, una cuota parte emocional y práctica significativa, porque una vez retirado el Profesor Rivero, de la dirección de la Orquesta Sinfónica, fue contratado por el Gobierno de la transformación para trabajar en la Oficina de Cultura Municipal, donde prestó sus servicios hasta el 31 de diciembre de 2015. En buena hora el inicio de la nueva iniciativa, plausible en todo sentido pero flaco servicio se  le presta, al pretender su encumbramiento a costa de negar la existencia de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Valledupar y, lo que es peor, sumir los logros de  cien niños, niñas y jóvenes, habitantes en su mayoría en barrios vulnerables de Valledupar y alejar la posibilidad de que, muchos y muchas más, materialicen los suyos.

 

Agradezco su amable atención.

 

Cordialmente,

ALBERTO MUÑOZ PEÑALOZA
 elhijodedonjulio@gmail.com

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