¡Derrochamos hasta el agua!

Por Eduardo Dangond Castro

El derroche del preciado líquido resulta tan abismal que de un total de 150 litros de consumo diario por persona en una casa, solo 6 litros se destinan finalmente para el consumo humano en bebida o cocina. Así las cosas, representa una cifra del 4% del productofinal. Esdecir, que estamos desperdiciando los recursos hídricos y derrochando el 96% de la preparación y tratamiento del agua potable.

Lo anterior demuestra por sí sola la errónea vision, concepción y enfoque en el uso, tratamiento y distribución del agua potable.

Es por ello que urge y amerita una solución pronta y una de ellas sería la toma directa de las aguas lluvias en procura de auto abastecernos gratuitamente para los usos que no requieren el agua potable, solo necesaria para el alimento  del hombre.

Estos son sistemas opcionales que gestionan la utilización del agua de la reserva y de la red general. Es decir, cuando el agua de lluvia se acaba pasa automáticamente a suministrar agua de la red. Sistema que contribuye ostensiblemente a disminuir el derroche del agua tratada en usos no indicados para una agua mejorada químicamente.

De aplicarse masivamente este método de recolección de aguas lluvias de tejados, aparejaría un ahorro en el consumo de la red pública, y de paso disminuirá las inundación de corrientes  en las calles que supone, además, un alivio para la red de drenaje público al no verter a ella el agua que cae en los tejados.

En el verano se podrían activar los pozos artesianos para mantener el mismo sistema por comunas, barrios, ciudadelas o urbanizaciones, lo cual garantizaría una ciudad verde de vanguardia y amigable con el medio ambiente.

El alcalde está obligado como  gestor público  a liderar los cambios en los hábitos masivos que maximicen nuestros recursos, en el marco de la eficiencia y en el cumplimiento de nuestra misión dentro de  la sociedad a la que pertenecemos, como de la preservación del habitat y el  entorno ambiental.

De apremiante necesidad para el municipio de Valledupar, resulta imprimirle un concepto moderno al precepto del artiìculo 58 de la Constitucioìn Poliìtica, con el fin de otorgar a la comunidad de un adecuado marco reglamentario en el disfrute  del derecho al goce del AGUA POTABLE, y la utilizacioìn del líquido dentro de parámetros que comprometen obligaciones del ciudadano dentro de nuevos modelos  de exigencias ambientales.

Dentro de estas perspectivas y  con un  enfoque integral como campo de accioìn social, que implica unas obligaciones, el cumplimiento de una función ecológica de la propiedad, con el objetivo de  facilitar el  acceso de la totalidad  de los  grupos poblacionales en formaregular, sistemaìtica y sostenida  los beneficios que les otorga los derechos contenidos  en la Constitucioìn Poliìtica.

Asi las cosas, resulta inexorable e imprescindible afrontar por parte de la primera autoridad –  mediante incentivos tributarios- incentivos a la población para  adoptar las reformas arquitectónicas con la finalidad de ahorrarnos el componente químico costoso que representa el potabilizar un líquido para botarlo en el sanitario.

Avanzar es posible, siempre que se empiece por casa, construyendo sus soluciones de AGUA NO POTABLE para regar los parques y las zonas verdes del municipio.

  1. Qué buen análisis . Es una propuesta concreta basada en hechos reales cuantificados . Buen aporte Eduardo

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