El territorio Ovino & Caprino por excelencia

asbderPor Oswaldo Mauricio Angulo Agudelo *

Bajo las estribaciones de la Sierra Nevada, sobre lomas y sabanas, con diversos pisos térmicos y la región folclórica más poderosa de Colombia por el vallenato, existe un gran SIAL (Sistema Agroalimentario Localizado) de carne de carnero, con mucho componente cultural en producción y consumo. Este territorio está connotado  en los departamentos del Cesar, Magdalena y La Guajira o bien sea la antigua región de Badillo. La cría de las especies ovina y Caprina a lo largo de la historia en dicha región ha sido más un componente agregado a la agricultura o ganadería bovina que una unidad de negocio independiente o una explotación de diversificación en los predios rurales, situación que responde a un comportamiento cultural que nos ha dado tanto fortalezas como desventajas a nivel nacional.

El negocio ovino tiene un gran potencial en todos los eslabones de su agrocadena,  pero el estado de informalidad se ha superpuesto ante la legalidad, que es muy frágil y aún hay grandes vacíos en la normatividad de esta explotación.

Este triángulo de lo que hoy son los departamentos del Cesar, Magdalena y La Guajira comparten desde épocas prehispánicas unas similitudes  tanto geográficas como agroecológicas que han dado unas características comunes en los aspectos sociales y culturales, al punto que hasta la música vallenata pertenece en su origen a esta región y sus máximos exponentes son de allí. Al igual que el vallenato, los ovinos y caprinos se han adaptado en esta zona por muchos años, dejando un habitual consumo y cría en la región. Si bien algunas cifras no oficiales hablan de un consumo de 500 gramos en Colombia por año en las personas de carne de cordero, sin duda los habitantes de esta región superan el kilo por año, más cercano a la cifra de países con tradición de consumo de esta carne y que poseen platos con denominación de origen de estas especies como lo son Argentina y Brasil.

Las condiciones agroecológicas son idóneas para esta explotación y como dato extra La Guajira, el César y el Magdalena son los tres departamentos con mayor inventario de ovejas y cabras en ese orden a nivel nacional, situación que no aprovechamos porque  carecemos de una cadena formal donde los ejes como sanidad y comercialización responden al manejo tradicional y no a la zootécnica ni veterinaria y así menos a la empresarizaciòn.

Toda Colombia  ha sido satisfactoriamente surtida a lo largo de la historia de nuestros vientres y la carne está a la orden del día en los platos del interior del país proveniente de nuestro SIAL, aunque pago a muy bajo precio. Todo esto teniendo en cuenta que el gran cuello de botella en Colombia siempre ha sido el bajo volumen y la precaria calidad del producto.

Aunque el gremio que compone la cadena ovino caprina  es muy joven en Colombia, sin duda ” El territorio Ovino & Caprino por excelencia” es potencia y será piedra medular para el desarrollo de la actividad como lo ha sido históricamente para Colombia por nuestras ventajas competitivas y comparativas y además por la oportunidad del mercado de carne de cordero primero a nivel nacional y también por demanda internacional.

  1. Colombia esta empezando a ver en el ovino cariño una opción de vida para los campesinos

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