La paz anhelada en dos mundos

Alta-Resol-(1)Por Lisbeth Lorena Gaitán Mateus
Doctorante en Ciencias políticas

Mientras en Colombia se oponen a la paz, el gran legado para las nuevas generaciones, del otro lado del mundo en Liberia después de 13 años de guerras civiles, el eco de las palabras bañadas en sangre y lágrimas de una población huérfana y sufrida hoy por fin ven un nuevo panorama, las Naciones Unidas puso fin a la misión de paz para restaurar el orden y retornar la esperanza que se había perdido, el gobierno de la presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, quien heredó un país destrozado, ha registrado grandes progresos que han permitido avances en materia de seguridad y construcción de paz este país, con ayuda de la comunidad internacional.

Mercy, profesora de una universidad, recordaba como hacían manifestaciones frente a la embajada estadounidense “Queremos paz. No más guerra”, pedían a Estados Unidos su intervención y protección. Y es así como numerosas historias se tejen en medio del temor y desasosiego vivido por años en Liberia. “Muchos se han marchado a causa de la guerra, hace apenas una década éramos más de 10.000, hoy apenas quedamos 2.000”. Baz, otro sobreviviente, “Yo no pienso marcharme. En este país he ganado y perdido mucho dinero. Liberia es todo lo que tengo. Es la tercera vez que comienzo de cero y comenzaré una cuarta si hace falta”.

Y en efecto este país comienza desde cero, de las ruinas de una sociedad rota, con un 80% de analfabetos, sobreviviendo con menos de un euro al día, sin servicios básicos, el Índice de Desarrollo Humano 2003 de las Naciones Unidas Liberia ocupaba el puesto número 174, el penúltimo lugar del mundo. Los escenarios usados para el deporte y demás espacios eran el refugio de desplazados en medio de ONG que distribuían sus ayudas humanitarias. No había esperanza, alrededor de 10.000 y 15.000 niños eran soldados de grupos rebeldes y movimientos de liberación, ¿hacía donde iba la sociedad? Hacia un exterminio. La descomposición de un Estado que lleva el nombre de la libertad, y el renacimiento desde el infierno que vivían, es el despertar de una pesadilla y el comienzo de una nueva historia.

Mientras tanto en Colombia, que vivió una violencia política aguda por más de 50 años, donde el pueblo asesinaba por una ideología partidista, donde los guerrilleros surgían y con ello, sus deseos de participación política a través de la lucha armada, quién no recuerda la eliminación física de tres candidatos presidenciales en un record de siete meses, esto sin duda abortaría cualquier expectativa nacional e internacional de un estado democrático y dio cuenta del fuerte factor de violencia que estaba viviendo Colombia, el modelo paramilitar también se consolidaría entre 1995 y 1997 con la financiación histórica del narcotráfico perpetrando masacres y ejecutando exterminios sistemáticos de líderes opositores, periodistas, empresarios, del campesino, fue así como aumentaron las cifras de desplazamiento forzado, masacres, asesinatos selectivos, desapariciones forzadas, secuestros, reclutamiento forzado de menores, minas antipersonas, y con ella las víctimas que han perdido sus seres queridos que llevan a sus espaldas la tortura infernal de una violencia, que cuando se escuchan sus testimonios te hacen sentar en esa banquita y reflexionar que así como gritaba Mercy, Colombia quiere La Paz. Ud no se oponga, construya.

  1. Excelente artículo, muy actual y argumentado.

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