Sucre: 48 años después

Luis-PaterninaPor: Lucho Paternina Amaya

Hablando en términos relativos, el Departamento de Sucre nació ayer, es decir, apenas cumplió 48 años, aún está rebosante de juventud. Por éstos días Roma cumple más de 2.000 años, entonces se podrá decir que la ciudad Santa es vieja, ya es una ciudad jubilada por la historia como que es la historia misma. Pero hablando en términos absolutos y precisos, a Sucre, en el área de la economía, apenas le empieza a crecer la barba. No hemos podido salir de la mentalidad agropecuaria, habiéndonos quedado en el pasado del cual recordamos con cierta melancolía la comercialización del Tabaco (hoy en crisis) cuando lo exportábamos a Londres, Hamburgo y Bremen, la producción de mieles y panelas elaboradas por trapiches impulsados por bueyes sobre la base del cultivo de la Caña de Azúcar que se extendió tanto como el del Maíz, la Yuca y El Ñame. Y qué decir de la ganadería, cuyos primeros ejemplares entraron por Tolú posesionándose sobre una tierra que convirtió este renglón de la economía sucreña en uno de los más importantes, aún citado como una obligada referencia cuando se habla del movimiento comercial de esta zona. Pero después, qué? Siguió Sucre moviéndose sobre los mismos parámetros económicos hasta que la proliferación de los cultivos y la extensión de la ganadería ofrecieron más productos aumentado la competencia que, en asocio con la libertad de mercados, dejó atrás una actividad, aunque pastoril y rudimentaria, ofrecía unas condiciones pacíficas para la convivencia.

Cuando sonaron las trompetas de la independencia aquel 1º de Marzo de 1967, el pueblo sucreño salió a darse un abrazo con la esperanza. Entonces el mundo evolucionaba muy rápidamente en tecnología, ciencia, educación y comunicaciones, porque ya se tenía conciencia que marginarse de estas realidades, era quedarse amarrado al subdesarrollo y solo, una oportunidad como esa, separarnos de Bolívar, podría ponernos en sintonía con el progreso que llegaba a otras regiones de Colombia y a muchos países pero que a las sabanas no se asomaba. Y aquí seguimos contando que hemos tenido 33 gobernadores, sin embargo, en estas casi cinco décadas nos encontramos que apenas ahora se construye la doble calzada a Corozal y Montería, ampliación del aeropuerto de Corozal, obras que han debido hacerse hace mas de 20 años. Todavía nos sigue quitando el sueño el agua para Sincelejo. La carretera Sincelejo – Tolú que debiera ser una autopista de dos carriles por lo menos, solo en estos momentos se realiza hasta Toluviejo. Y si nos ocupamos del bello escenario que nos dio la naturaleza en el Golfo de Morrosquillo, concluiríamos que su desarrollo ha crecido sin planificación y sin la vigilancia e intervención del Estado que garantizara un turismo nacional e internacional durante todo el año. Además, siendo Coveñas el sitio adecuado para un puerto de aguas profundas que solicita la contraparte de los TLC, tímidamente se mira hacia ese objetivo porque en Sucre no aprendimos a pensar macroeconómicamente sino en seguir moviendo nuestra economía con la Industria del bollo limpio y las artesanías en Sampues, el diabolín en Corozal que ahora los cachacos le llaman yabolín, y como una gran fuente de trabajo se ha impuesto el mototaxismo en todos los Municipios, sintomático de un desarrollo sin progreso, se ve la montonera o la apariencia de haber avanzado en movilidad, pero a un precio demasiado elevado por la contaminación ambiental, visual, auditiva y hasta moral sobrevinientes, cuando el comportamiento del motorista que se refugia en esta actividad para mitigar sus necesidades, exhibe unas condiciones especiales en el manejo del lenguaje y en la casi nula tolerancia que lo caracteriza.

La única empresa importante en Sucre es Tolcemento de la que nos enorgullecíamos porque fue idea sucreña, más exactamente de Juan Guerra Tulena, pero ahora pertenece a Cementos Argos con clara influencia andina. ¿Qué pasó con el tren de las sabanas? ¿Qué tal una carretera doble calzada Sincelejo – Coveñas por la vía de La Arena siguiendo la línea metálica que conduce el Petróleo? Sueño que tuvo el actual Gobernador Julio Guerra Tulena, pero ya el tiempo no le alcanza para realizarlo. Aeropuerto, servicios básicos y carretera bordeando el mar en el Golfo, donde están? Nuestra tasa de crecimiento aumenta, pero en desplazados, desempleados, mototaxis y acciones violentas que nos convierten en una economía informal de la que nos ha sido difícil salir.

Se me dirá que este es un departamento muy pobre cuyos recursos no dan para tanto, pero qué pasó con la gestión, con el liderazgo, manoseadas palabras que se usan en cuanto foro se hace. Por qué no se acude al capital extranjero, a la empresa privada, al mismo gobierno central insistiéndole hasta el cansancio porque nosotros no queremos Metro ni Transmilenio, pero sí que nos direccionen las aguas de la Mojana y conecten esta gran región con la carretera del Magdalena Medio y con la troncal a Medellín. ¿Por qué se fue la embotelladora de Postobón? Será que no creen en nosotros? ¿O será que nuestra imaginación llegó hasta García Márquez, Obregón, Grau, Giovanny Quessep, Shakira, Vives y después, el desierto mental?

Coveñas, por ejemplo, es un municipio muy joven y solo por la dinámica propia de la economía, movida por la iniciativa privada de algunos visionarios inversionistas, han transformado el paisaje costero con la construcción, en apenas 5 años de, por lo menos, 25 edificios que han impulsado el sector turístico en la zona y creado otras fuentes de trabajo distintas a las tradicionales. La intervención del Estado en este sentido ha sido muy limitada a excepción de la pavimentación con sus andenes, de la vieja carretera Punta e’ piedra – Puente Amansa guapo, apoyada por la Alcaldía y la canalización y construcción del mismo puente y arroyo financiadas por la Gobernación mientras la presidió el “Tuto” Barraza.

Entonces si se puede! Para que se siga en la senda del progreso, la dirigencia sucreña debe apartar a un lado cualquier beneficio propio para evidenciar un liderazgo persistente que reclame, pida, gestione los recursos que el Departamento requiere para que entre a una economía competitiva que se refleje en el bienestar social.

Pueden sonar muy bellas estas palabras, inspiradas en la mejor buena intención, pero cuando uno aterriza en la realidad, se encuentra con hechos que bajan nuestra estima y dan paso a la frustración. ¿Cómo es qué ni el liderazgo político, ni la gestión del Gobierno local, ni el interés de profesores y directivos, ni el reclamo de los gremios, ni la inquietud de los estudiantes pudieron conseguir que la universidad de Sucre contara con su facultad de Medicina obteniendo la aprobación del registro calificado de este programa por parte del Ministerio de Educación? Tal actitud la califica el poeta Cristo García Tapia en reciente columna como “vergonzante negligencia de la dirigencia de ese claustro”.

¿Será que debemos elegir a un Alfonso López Michelsen, como le sucedió a El Cesar o a un Álvaro Uribe quien puso sus ojos en Córdoba, o a cualquier cachaco como gobernador para superar los egoísmos, las trampas, las vanidades, la soberbia y otros pecados que descongelen nuestro presente para arañar el futuro?

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