Transporte público en Valledupar, otra vez moribundo

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Por Carlos Augusto Rojas C.
Hasta hace unos cuatro años, los comentarios entre usuarios de transporte público en Valledupar eran que no había suficientes busetas para atender la demanda, que las pocas que circulaban estaban en precarias condiciones técnicas, que las frecuencias eran eternas, que las rutas eran modificadas caprichosamente por los conductores, mejor dicho, que era un muerto al que sólo faltaba darle cristiana sepultura.
En noviembre de 2013 las empresas vendían diariamente unos 34.000 pasajes según estudio de la Universidad Nacional. En julio de 2015, cuando más control hubo al transporte ilegal, los pasajes vendidos llegaron a la cifra récord de 60.000, con controles reales al mototaxismo derivados del oportuno decreto expedido por la administración municipal del entonces alcalde Fredys Socarrás, que restringió ese medio ilegal e informal de movilización al tiempo que realizó un proceso de reconversión laboral en alianza con la Cámara de Comercio que mereció el reconocimiento de otras Cámaras del país. En el mes que transcurre, julio de 2016, la venta de pasajes ha caído a la cifra de 41.000 por día, causando graves problemas a los endeudados empresarios, que son ahora quienes están a punto de infarto por el acoso de los bancos.
Entre los años 2014  y 2015, llegaron a la ciudad 110 busetas, generando obligaciones bancarias por la suma de diez mil millones de pesos. En 2016 el mototaxismo recuperó su antiguo ímpetu cuando el nuevo alcalde recién posesionado recorrió las calles encabezando una tenebrosa caravana con una montonera de personas que se dedican a esa actividad, y se redujeron los controles tanto en cantidad como en cobertura en los barrios. A partir de ahí, el transporte publico colectivo que había revivido con busetas anaranjadas por todas partes y con rutas por barrios que jamás habían disfrutado ese servicio, comenzó a declinar nuevamente y los empresarios a sentir el duro peso de una quiebra inminente.
Esos empresarios se encuentran ahora inmersos en una crisis financiera de grandes proporciones porque los bancos han acudido a los tres pasos que les permiten el acuerdo leasing pactado: restitución del bien, proceso ejecutivo de garantías y proceso ejecutivo ordinario, que pueden dejarlos con las manos cruzadas y en la ruina total, es decir sin vehículos, sin oficinas, sin bienes, sin predios, sin lote para parquear, sin saldos en las cuentas bancarias que ya venían prácticamente en rojo.
La lucha que ha dado el gerente de Utransvalle, Wissam Faraj Obregón, no ha sido fácil. Pasó de moverse dentro de una alianza gobierno-sector privado que fluyó con éxito, a una relación conflictiva con la actual administración municipal, que incluyó gritos y manoteo gubernamental cuando los angustiados propietarios de busetas y sus conductores hicieron un mini paro frente a la alcaldía.
Mientras entra en funcionamiento el Sistema Integrado de Transporte, qué va a pasar entonces en Valledupar cuando no haya más transporte público colectivo? Vamos a quedar en manos de los mototaxistas, entre quienes se camuflan bandidos de todos los pelambres ? Valledupar es una ciudad intermedia en pleno crecimiento a la cual llega gente sin carro todos los días, es decir gente que necesita transporte público. Y ni modo de pensar en bicicletas, de creciente uso en todo el mundo, porque las pocas ciclorutas existentes no merecieron la mínima atención del actual gobierno local.
La mala hora del transporte masivo en Valledupar no puede prolongarse por mucho tiempo, pues podría generar situaciones complicadas a las las autoridades, a los usuarios, a los empresarios, a la ciudadanía en general. Hay que revivir ese muerto nuevamente y sacar de cuidados intensivos a los inversionistas antes de que exhalen el último suspiro.
  1. Aplaudo este comentario por que coincide con mi pensamiento personal de ciudad “El transporte publico de valledupar no aguanta mas la ilegalidad”, pero lo mas grave es que no veo interés en mejorar esa situación, En días pasados propuse cerrar un anillo vial entre el monumento la mulata el monumento pedazo de acordeón, la carrera 4 hasta la calle 16 y solo permitir motociclistas sin parrillero, eso es una idea que contribuye a mejorar la seguridad y apoyo al transporte legal.

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