Comentario sobre el acueducto de Valledupar (parte 2)

Por: Gustavo Morales Fuentes

Es común en Valledupar que después de un aguacero en la cuenca alta y media del río Guatapurí o sus afluentes, se presenten turbiedades en sus aguas como consecuencia de la deforestación indiscriminada y quema  de los bosques por parte de los colonos y nuestros hermanos mayores. 

Las aguas traen palos, cenizas y mucho material de arrastre, y así turbias son conducidas a la planta de tratamiento del acueducto de Valledupar, y debido a estas altas turbiedades se hace necesario suspender el servicio a la ciudad. Este es el eterno problema que en el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado se plantea su solución definitiva. 

Lo que en el PMAA se propone es la construcción de un Reservorio para que cada vez que se presente una turbiedad se tome el agua de allí y no haya necesidad de suspender el servicio.

 Las turbiedades del agua se miden con un aparato llamado Nefelómetro, y las normas dicen que toda agua que tenga  más de 1 unidad de turbiedad no es apta para el consumo humano. En las plantas de tratamiento  del acueducto, cuando llegan turbiedades por encima de 3.000 Unidades Nefelométricas de Turbidez (UNT), se suspende el servicio para no dañar las plantas y hacer un buen tratamiento. En octubre del año 2015 la turbiedad más alta que históricamente ha mostrado el rio Guatapurí llegó a 60.000 UNT,  algo  nunca visto. En la foto se muestra una alta turbiedad de 53.200 UNT, más oscura que la famosa bebida gaseosa, lo cual da una idea de lo difícil y costoso que resulta eliminarla.

Después de una serie de estudios, como duración de las turbiedades, población y demanda, así como otros componentes, se llega al diseño del Reservorio que tendría una capacidad para cubrir un corte de 9 horas para una población de 749.337 habitantes en el año 2043 que se espera tenga Valledupar para esa época. También se contempla la construcción de otro reservorio para el área Metropolitana (La Paz y San Diego); estos vasos pueden trabajar simultáneamente o de manera independiente. 

Teniendo esta reserva de agua, y si se presenta una alta turbiedad  no habría  necesidad de suspender el servicio de agua a la ciudad que todos sabemos la problemática que conlleva.

Nuestro acueducto trabaja por gravedad, por lo tanto debe irse llenando de sur a norte para alcanzar toda la presión. Cuando se dan estos cortes hay sectores de la ciudad que  el sistema tarda en recuperarse y duran hasta 3 días sin el servicio  o llega con muy baja presión. Con la construcción del reservorio y los tanques de almacenamiento esta situación no se presentaría.

Próximamente estaré hablando acerca del Plan Maestro de acueducto y Alcantarillado, la herramienta más importante que tienen los futuros alcaldes y gerentes de la empresa de servicios públicos de la ciudad para solucionar de una vez por todos los problemas del acueducto de Valledupar. Esperemos que tengan la voluntad política  y el compromiso para hacerlo.

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